Editorial de Fernando Piera para la Revista Cloud Computing nº 2

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Editorial de Fernando Piera para la Revista Cloud Computing nº 2

La cloud computing o computación en la nube se basa en las comunicaciones entre proveedores y usuarios, y también en las comunicaciones entre las máquinas del proveedor y las máquinas del cliente/usuario y estos dos aspectos han de ser considerados a la hora de sustituir los sistemas tradicionales de TI en las organizaciones donde todo o casi todo ocurre in situ, localmente y solo en los casos de dispersión geográfica de las actividades de la organización se suele plantear la cuestión de las telecomunicaciones.

Con la computación en la nube, o cloud computing nos encontramos como soporte esencial de las telecomunicaciones de la organización con Internet o con un sistema de red de comunicaciones similar que permite a múltiples usuarios acceder simultáneamente a bases de datos, archivos y programas informáticos de aplicaciones (software de aplicaciones para realizar cualquier tipo de usos informáticos). La nube, la cloud se entiende como ese conjunto etéreo y heterogéneo de medios de telecomunicación que permite precisamente lo que hemos mencionado y aunque no siempre coincide, lo más frecuente es el uso de Internet.

Este servicio de red de comunicaciones esta suministrado por uno o más operadores de telecomunicaciones que son independientes del proveedor de los servicios de computación en la nube, de Cloud computing. Para nuestro usuario (cliente de los servicios de computación en la nube), los servicios de telecomunicaciones deben de tener una disponibilidad del 100% y gozar de una fiabilidad, tanto en calidad como en velocidad de flujos, total. Y esto debe de estar reflejado en el contrato de suministro del servicio correspondiente. En ocasiones puede ser necesario disponer de un doble acceso a la red de telecomunicaciones con el fin de garantizar una continuidad en el servicio.

La complejidad de las telecomunicaciones para los servicios de la nube se complica en la actualidad con la proliferación de todo tipo de equipos móviles que requieren precisamente una agilidad de reacción a las demandas del cliente/usuario y de los proveedores de servicios de cloud computing.

Y aquí llegamos a la denominada integración de las comunicaciones de la organización. A las comunicaciones vía cable se unes las comunicaciones vía radiofrecuencias y normalmente no tienen el mismo operador de telecomunicaciones como suministrador. Una de las cuestiones a dilucidar es precisamente si esta integración garantiza la calidad y seguridad de los servicios de comunicaciones, dentro de un coste razonablemente asequible. La organización cliente/usuaria de estos servicios de telecomunicaciones no puede obviar que el cordón umbilical que la une con los servicios de gestión de su Información es precisamente el servicio de comunicaciones que la une con la nube.

Para los clientes/usuarios de los servicios en la nube, de cloud computing, los servicios de comunicaciones se están convirtiendo en un auténtico rompecabezas, de ahí que ya se comienza a hablar de un servicio de la nube nuevo, el NaaS (Network as a Service), es decir del servicio de redes. El cliente/usuario puede pensar ahora en traspasar la solución de su problema de comunicaciones a un proveedor especializado de servicios en la nube. Por ahora, en España todavía no han surgido ofertas, aunque esperamos que no tarden.

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