La Nube, ¿base tecnológica de la reforma de la Administración?

Eduardo García Mellado , Director de Sector Público para España y Portugal de T-Systems Iberia
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Eduardo García Mellado , Director de Sector Público para España y Portugal de T-Systems Iberia
Eduardo García Mellado , Director de Sector Público para España y Portugal de T-Systems Iberia

Por Eduardo García Mellado , Director de Sector Público para España y Portugal de T-Systems Iberia.

Hace unos días, el Ejecutivo (España) avanzaba la toma de una serie de medidas para la transformación de la Administración Pública en búsqueda de una organización más eficiente, eficaz y transparente. Comparecencias como éstas demuestran que el Gobierno es sensible a la necesidad de implantar un nuevo modelo de administración que elimine las duplicidades existentes, así como la optimización de los recursos y la reducción de los costes operativos.

En este punto es donde la tecnología se convierte en una de las claves para que se produzca ese proceso de transformación. A comienzos de este año, la administración pública ya avanzaba su deseo de buscar nuevas fórmulas para aumentar la eficiencia en su gestión interna con el fin de garantizar la sostenibilidad de sus cuentas y mejorar el servicio público. El Gobierno afirmaba de esta manera que, para ello, se aprovecharía del potencial de las tecnologías de la información y la comunicación a través de herramientas como el cloud computing, big data y aquellas soluciones alrededor de smart cities.

En este sentido, el cloud computing destaca como una de las vías principales para conseguir aumentar la eficiencia del sector público y alcanzar la tan ansiada eAdministración en su totalidad. Tanto es así que la Administración Pública ya cuenta con su propia infraestructura tecnológica denominada red SARA, alrededor de la que ya se ha comenzado a construir la nube privada de las administraciones públicas españolas, conectada a la red europea sTESTA, y que da servicio a la Administración General del Estado, las Comunidades Autónomas y Entes Locales.

SARA demuestra que se está dando un paso de gigante en cuanto a fomento de la comunicación y diálogo entre las administraciones de distinto nivel al optar por la implantación del cloud computing como plataforma escalable de servicios, facilitando el intercambio de información y servicios entre ellas. Según un informe de Inteco de principios de año, las entidades locales son las más activas en cuanto a la adopción de soluciones cloud, con una proporción del 34,2%; en las administraciones autonómicas es del 28,7%, y de un 23,4% en el caso de organismos y empresas públicas de ámbito estatal. Tendremos que esperar unos meses para ver si, gracias a la implantación de SARA, todas estas cifras de adopción experimentan un crecimiento considerable.

Sea cual sea su evolución, el caso del cloud computing en la administración pública es muy interesante, ya que es posible ubicar recursos de sus diferentes niveles en una sola fuente, en búsqueda de una mayor agilidad y una reducción de costes en las organizaciones. Es en la Administración donde también convivirá lo público con lo privado, ya que la infraestructura tecnológica hará que sea totalmente compatible el uso de soluciones de cloud públicas con soluciones de cloud privadas, empleando un tipo u otro en función del grado de seguridad requerido y de la naturaleza de los datos.

Con independencia de qué uso demos, lo que está claro es que el futuro de la administración se encuentra en la nube híbrida, permitiendo un acceso a los datos de ciudadanos y empresas mejor, más fácil y en tiempo real, y todo ello con un ahorro de costes considerable, algo fundamental dentro del contexto económico en el que vivimos ahora, repleto de limitaciones presupuestarias. Las soluciones cloud permiten una adaptación del gasto y la mejora de eficiencia, sobre todo si va a acompañado de una fórmula de pago no muy común hoy en día pero sí que cada vez más ofrecida por los players tecnológicos y me refiero al pago por uso ó pay-per-use, que permite a los clientes pagar única y exclusivamente por utilizar una aplicación, servicio o solución a través del Internet en lugar de adquirirla. Por tanto, el cloud actúa como palanca de ahorro y flexibilidad de costes, pudiendo adaptar el servicio según los puntos de actividad de una administración en un momento dado, sin ningún tipo de preocupaciones por aumentar o disminuir los niveles de servicio o por realizar las actualizaciones oportunas, ya que de esto se ocupará en adelante el proveedor tecnológico elegido por la administración, pero bajo el mando, la gestión y control de la propia administración.

En conclusión, si echamos la vista unos pocos años atrás, es incuestionable que la administración pública en España ha experimentado una serie de avances y revoluciones en la e-Administración, que ha no sólo ha permitido llegar donde estamos hoy, sino un posicionamiento muy positivo para poder seguir trabajando el futuro. Proyectos como SARA nos demuestran que la Administración puede y debe aliarse con partners tecnológicos para llevar a cabo profundas reformas cuyos beneficiarios serán, al fin y al cabo los ciudadanos y la propia administración.

La Nube, como base tecnológica para el gran proceso de transformación tan necesario de la administración pública, está a punto de comenzar. Perdón, continuar.

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