Eliminando la cinta de los entornos de almacenamiento

César Cid de Rivera, Technical Director South EMEA de Commvault
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César Cid de Rivera, Technical Director South EMEA de Commvault
César Cid de Rivera, Technical Director South EMEA de Commvault

Por César Cid de Rivera, Technical Director South EMEA de Commvault.

Ver una cinta de cassette o de VHS en las tiendas o incluso en el salón de alguna casa es bastante raro hoy en día, reliquias de un tiempo pasado. De todas formas, en el entorno tecnológico de las empresas, la cinta todavía persiste como parte de muchos sistemas de almacenamiento. Por tanto, nos planteamos la pregunta de si es momento de despedirnos para siempre del almacenamiento en cinta.

Pese a que llevamos bastantes años moviéndonos hacia la nube, que se supone que reduce costes y ofrece más control al departamento de TI, el almacenamiento en cinta subsiste en medio de la disrupción digital y todavía en la actualidad se utiliza en muchas empresas.

Normalmente se trata de compañías que operan en industrias altamente reguladas, como las de la abogacía y los servicios financieros, ya que las continuas auditorías y posibles multas por pérdidas de datos llevan a asumir que los datos deben permanecer de forma física en sus propias instalaciones. De todas formas, con los recientes avances en cloud computing, estas organizaciones pueden estar tranquilas porque sus datos van a estar seguros y podrán aprovechar al máximo los beneficios asociados a la nube.

¿Por qué el cambio es algo bueno?

Aunque la cinta en sí misma es barata, es un sistema caro de proteger y mantener – empezando por las condiciones ambientales, que requieren que las cintas estén en un lugar seco y oscuro. Un cliente nuestro analizó el coste que le suponía la rotación de cinta y los comparó con lo que les costaría eliminar la cinta y moverse a la nube de AWS.

No solo era capaz de recortar un 30% de los gastos debido a mano de obra innecesaria, material y recuperación, sino que podía simplificar su gestión de datos y mejorar la fiabilidad y la recuperación de estos. La calidad de la cinta también puede disminuir con el tiempo y si se trabaja con datos de empresa sensibles no es factible perder ni una cantidad mínima de los mismos.

Con la velocidad en que se generan datos, las instalaciones dedicadas al almacenamiento también necesitan crecer y, por tanto, se incrementa el precio de mantener y gestionar la cinta. El crecimiento de los datos también está forzando a las empresas que cuentan con sistemas de almacenamiento de cinta a incrementar la frecuencia de los backups, que pueden llevar mucho tiempo y necesitar personal dedicado, lo que, de nuevo, es caro. Además, debido a que la cinta graba datos de forma secuencial, el recuperar los datos también puede requerir mucho tiempo.

En comparación, en un entorno de backup en la nube, estas compañías altamente reguladas pueden utilizar una plataforma única de almacenamiento para organizar copias de seguridad continuas y pueden recuperar los datos de forma muy sencilla con propósitos de cumplimiento o de continuidad de negocio.

¿Y qué pasa con la seguridad?

La creencia muchas veces equivocada de que el almacenamiento en cinta en las instalaciones del cliente reduce el riesgo de brechas o pérdidas de datos, incrementa, de forma irónica, las posibilidades de que los datos sufran daños. Suena obvio, pero si algo afecta al entorno físico de trabajo, si los datos están almacenados en la nube, se minimiza el riesgo de que información crítica de la empresa se vea afectada, al tiempo que se maximiza la capacidad de acceder a estos datos desde cualquier sitio.
La seguridad de los datos siempre está en la mente del gestor de TI, porque la realidad es que las reglas del juego continuamente están cambiando, y la reputación de una empresa depende de ello.

El hecho es que la nube se ha convertido en un entorno más seguro durante los últimos años y los datos no estarán protegidos al máximo si se continúa con el almacenamiento en cinta. Aunque las empresas decidan almacenar los datos fuera de sus instalaciones, si éstos están guardados en cinta, todavía se necesitará un alto nivel de seguridad física para protegerlos de otras amenazas.

Esto supone una importante carga financiera para el negocio, especialmente si se está intentando mantener los costes bajos. Migrar datos de la cina a la nube, siguiendo los procesos adecuados de codificación y protección de la información, proporciona fundamentalmente un mayor nivel de seguridad a largo plazo.

¿Cómo afecta esto al cumplimiento?

Otro factor que las empresas con fuerte regulación parecen olvidar es que la tecnología siempre cambia. Esto significa que las empresas necesitan ver cómo la tecnología de cinta se adapta a sus sistemas de informes de cumplimento y cómo se relaciona con su capacidad para archivar, realizar copias de seguridad y restaurar los datos que se escribieron en la cinta años atrás.

En muchos casos, el hardware de cinta original está obsoleto, lo que supone que las cintas no pueden ser restauradas con cualquier solución de backup, y que las organizaciones pueden fallar al rendir cuentas a la autoridad competente.

En nuestro mundo cada vez más global, más y más empresas requieren flexibilidad para satisfacer los requisitos de la industria, de los gobiernos o de los inversores. Desde temas de privacidad a leyes de retención de datos, hay un montón de normas complejas que las organizaciones deben seguir con el fin de seguir cumpliendo.

Tuvo su momento y su lugar, pero la cinta está obsoleta y las empresas deben avanzar si quieren progresar y continuar siendo competitivas. Como el momento de la nube está ganando impulso, es inevitable que el almacenamiento también migre, dejando, por fin, a la cinta en el pasado.

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