La brecha de género en el sector TIC se ha convertido en un problema de falta de talento y oportunidades de innovación que puede agudizarse si no mejora la vocación por las disciplinas STEM (Science, Technology, Engineering y Mathematics), es decir, ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
Según el informe “Panorama del Talento Digital 2024” del Mobile World Capital Barcelona, en España sólo 2 de cada 10 profesionales TIC son mujeres; en el campo de la ciberseguridad las mujeres solo suponen el 25 % del sector según ONTSI; y según el Mapa del Emprendimiento 2024, sólo un 5 % de las fundadoras de startups ejercen de CTO, frente a un 17 % de los hombres. Y mirando al futuro, las cifras no parece que vayan a mejorar si tenemos en cuenta que según el Informe Empleabilidad y Talento Digital de la Fundación VASS, las mujeres representan sólo entre el 10 y el 15 % de los estudiantes de grados superiores relacionados con la informática.
En este contexto, y con motivo de la celebración de su XIX Asamblea General, CONETIC organizó la mesa redonda “TIC sin ellas un fallo en el sistema” que contó con la participación de la directora general de Ordenación de los Servicios de Digitalización y de Comunicación Audiovisual de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, Carla Redondo Galbarriatu; Ileana Soler, CEO de Worldgrid Spain (an ALTEN company) y Presidenta de ASCENTIC; Ana Monreal, cofundadora y directora de Operaciones en iAR y Presidenta de ATANA; Elena Zárraga, directora general del grupo LKS Next y Presidenta de GAIA; y Lourdes Guerra, cofundadora y CEO de Ayco Internet y Presidenta de INEO.
Precisamente el presidente de CONETIC, José Pancorbo, destacó la importancia de promover este tipo de espacios para visibilizar referentes femeninos en sectores altamente masculinizados y escuchar sus propuestas, ante la necesidad de considerar la equidad como un eje transversal de la transformación digital.
Como señaló Carla Redondo Galbarriatu, “la transformación digital no puede alcanzar su pleno potencial sin la participación de las mujeres. Las brechas digitales, y entre ellas la brecha de género, nos impiden desarrollar plenamente el talento digital con el que contamos”. Y, según defendió, “no podemos permitirnos desaprovechar el 50% de nuestro talento digital. Uno de los mayores retos que tenemos por delante en este sentido es estimular el interés por las disciplinas STEM en las niñas desde edades tempranas”.
Diez propuestas
En el marco de las acciones de CONETIC para favorecer el desarrollo del talento y la empleabilidad en el sector, la mesa redonda buscaba, a partir de la experiencia de las mujeres, analizar el estado de las vocaciones STEM y la presencia de las mujeres en el sector TIC, y proponer ideas y soluciones para aumentar las vocaciones digitales, especialmente entre las mujeres y desde edades tempranas. Como, por ejemplo:
- Impulsar la formación del profesorado. La digitalización requiere un mayor apoyo y acompañamiento a los profesores en su formación y en su motivación para despertar el interés y las vocaciones STEM entre su alumnado.
- Aprender jugando. Las plataformas de aprendizaje basadas en gamificación o los proyectos de construcción de robots permiten introducir disciplinas técnicas a través del juego a través de experiencias prácticas y divertidas. “Es necesario impulsar herramientas para formar a los alumnos en competencias digitales, con aplicaciones con las que se diviertan y estimulen para despertar su interés por la tecnología”, reflexionaba Lourdes Guerra.
- Más referentes. Las contertulias coincidieron en la necesidad de buscar más referentes femeninos y dar una mayor visibilidad a los hitos que se van consiguiendo. Pero también sería importante contar cómo es el día a día de los profesionales TIC. Como apuntaba Ana Monreal, “cuando una niña va al médico o al hospital conoce de primera mano cómo es la vida de un médico, pero nadie las enseña cómo es la vida de una ingeniera”.
- Involucrar a las familias. “Hay un tema de tradición y peso cultural que hace que las niñas se decanten menos por las ciencias”, exponía Ileana Soler. Por eso sería importante poner en marcha acciones que involucren a las familias e incluso a los amigos, por el peso que tienen en las elecciones y decisiones de carrera profesional que toman las niñas.
- Más marketing y mejor naming. Hace falta vender mejor los perfiles STEM que no se asocien sólo a programación o a frikis, para que las materias y las asignaturas resulten más divertidas y “sexy”. El término ingeniería asusta y se asocia con estudiar y trabajar mucho. “Explicamos mal las cosas y hace falta enamorar poco a poco desde pequeños”, apuntaba Elena Zárraga. “Es un sector con teletrabajo, que ayuda a conciliar con flexibilidad laboral, con sueldos altos… y, sin embargo, fallamos al vender todas estas ventajas” razonaba Ileana Soler.
- Iniciativas anuales, no puntuales. Los participantes abogaron por alentar programas anuales en los colegios y no acciones puntuales como la semana de la IA o la ciencia. sería necesario incluir estos proyectos tecnológicos como parte del plan curricular.
- Colaboración público-privada. Cómo ocurre en el ámbito profesional, se pusieron de ejemplo en la mesa varias iniciativas de colaboración público-privada en Galicia, Cantabria o País Vasco donde empresas privadas lideraban iniciativas y proyectos de formación y apoyo al profesorado para fomentar el atractivo de las disciplinas STEM. “Es necesario formar, motivar e incluso financiar muchas de esas ideas y proyectos que surgen de estos programas”, proponía Lourdes Guerra.
- Mayor capacitación digital. Más allá de elegir carreras técnicas o no, lo que resulta indispensable es inculcar en las universidades una mayor capacitación digital de los alumnos, para que entiendan que la tecnología va a formar parte de su trabajo y van a tener que aprovecharla a su favor. “Es necesario un mayor esfuerzo en la enseñanza universitaria para mostrar a los jóvenes que van a necesitar las competencias digitales porque va a cambiar la forma en la que se trabaja”, incidía Elena Zárraga.
- Mayor acompañamiento en el emprendimiento. Por sus experiencias a la hora de emprender varias de las participantes resaltaron la importancia de buscar una mayor implicación de las instituciones en las ayudas, facilidades y asesoramiento para emprender. Precisamente Carla Redondo Galbarriatu puso en valor la labor de la Oficina de Emprendimiento o las acciones en el marco del Mobile World Congress para escuchar y conocer las necesidades de las emprendedoras para acompañarlas y darles soluciones.
- Integración del sistema educativo. El sistema educativo debe integrarse activamente en esta transformación, fomentando metodologías inclusivas e innovadoras. Al fin y al cabo, como se puso de manifiesto en la jornada, dejar de lado a las mujeres en la revolución tecnológica supone desperdiciar el 50 % del talento.



