Hay una sensación compartida en muchas organizaciones industriales. Algo así como: “Estamos haciendo muchas cosas bien… pero ya no es suficiente”. Más sensores. Más datos. Más tecnología. Y aun así, la complejidad sigue creciendo.
- Cuando la conectividad se convierte en el corazón del negocio
- Utilities, energía y activos que empiezan a “hablar” antes de fallar
- Puertos españoles: eficiencia que ya se puede medir
- La tecnología sola no basta (y nunca lo ha hecho)
- De la teoría a la planta industrial
- El verdadero “next operating system”
Justo ahí es donde pone el foco el informe “The Next Operating System”, elaborado por Foundry con la colaboración de Kyndryl y Nokia. Un estudio que no habla de futuribles lejanos, sino de lo que ya está pasando —ahora mismo— en sectores como la energía, la manufactura, la salud, la logística o los servicios públicos esenciales.
Y la conclusión es clara. La eficiencia ya no se logra optimizando piezas sueltas. La verdadera ventaja está en cómo se conectan los sistemas entre sí.
Cuando la conectividad se convierte en el corazón del negocio
Durante años, la transformación digital fue casi quirúrgica: mejorar un proceso, automatizar una tarea, digitalizar un activo. Paso a paso. Hoy, ese enfoque se queda corto.
El informe señala que las plataformas de conectividad avanzada, combinadas con Edge Computing e inteligencia artificial, están cambiando las reglas del juego. No porque hagan “lo mismo, pero más rápido”, sino porque permiten algo nuevo: decidir en tiempo real, con contexto completo y bajo control normativo.
Especialmente en sectores industriales complejos, donde cada segundo de inactividad cuenta… y donde un fallo no es solo un fallo técnico, sino un riesgo operativo, económico y humano.
Utilities, energía y activos que empiezan a “hablar” antes de fallar
Uno de los ejemplos más claros aparece en el sector energético y de utilities. En proyectos ya desplegados, los activos sensorizados son capaces de detectar señales tempranas de fallo, incluso antes de que el problema sea visible. Los drones amplían la visibilidad de redes extensas y de difícil acceso. Y si a eso se suman herramientas de realidad aumentada, el mantenimiento cambia por completo: más rápido, más seguro y mucho más preciso.
Los datos impresionan, pero no suenan a marketing:
- Hasta un 70 % de reducción de costes en inspecciones con drones.
- Hasta un 90 % menos de tiempo de inactividad en entornos como la eólica marina.
No es magia. Es conectividad bien diseñada… y bien integrada.
Puertos españoles: eficiencia que ya se puede medir
El informe también pone el foco en casa. En los puertos españoles, la implantación de estrategias de gestión digital de activos y la digitalización de infraestructuras críticas han generado resultados muy concretos en los últimos cinco años:
- +15 % de eficiencia operativa
- –10 % en costes de mantenimiento
Números que no vienen de una prueba piloto, sino de operaciones reales, complejas y altamente reguladas. Justo donde este enfoque demuestra su verdadero valor.
La tecnología sola no basta (y nunca lo ha hecho)
Aquí llega uno de los puntos más interesantes del informe. Y quizá el más honesto.
Este tipo de proyectos no funcionan solo con tecnología puntera. Requieren equipos multidisciplinares capaces de entender el negocio, el entorno regulatorio y la realidad operativa del cliente.
Así lo explica Enrique Abero, líder de Network & Edge Practice para España y Portugal en Kyndryl: “Las organizaciones operan hoy en contextos cada vez más complejos, con infraestructuras distribuidas, procesos altamente regulados y riesgos crecientes. En este escenario, las redes 5G privadas y el Edge Computing permiten reducir accidentes, mejorar procesos y reforzar la continuidad operativa, especialmente en entornos hostiles.”
Y añade algo clave. La aportación diferencial no está solo en desplegar tecnología, sino en integrarla con conocimiento real del problema de negocio. Diseñar soluciones que funcionen en el mundo real. Con barro. Con restricciones. Con presión.
De la teoría a la planta industrial
El informe también recoge un proyecto especialmente revelador: el desarrollado para Dow Chemical.
Un entorno industrial de misión crítica, donde Kyndryl y Nokia trabajaron conjuntamente en una plataforma de Edge Computing con 5G privado.
¿El objetivo? Eliminar el uso de papel en planta, automatizar procesos y aumentar la seguridad operativa. No es solo eficiencia. Es fiabilidad. Es continuidad. Es reducir errores humanos en entornos donde un error puede ser muy caro.
El verdadero “next operating system”
Al final, el mensaje del informe es tan simple como potente. El próximo sistema operativo de la industria no es una aplicación ni una plataforma aislada. Es un ecosistema conectado, inteligente y resiliente que permite:
- Tomar decisiones en tiempo real
- Optimizar operaciones complejas
- Reducir costes sin comprometer la seguridad
- Cumplir normativas cada vez más exigentes
- Y, quizá lo más importante, prepararse para lo que aún no ha pasado
Porque en sectores críticos, la pregunta ya no es si algo fallará. Es cuándo. Y si estarás listo cuando ocurra.



