Durante mucho tiempo, hablar de Inteligencia Artificial ha generado una mezcla curiosa de interés y distancia. Está ahí, todo el mundo sabe que existe, pero no siempre resulta fácil entender cómo encaja en la vida real, especialmente cuando hablamos de formación, empleo y accesibilidad. Y es justo en ese punto donde el programa Esenciales cobra sentido.
Impulsado por Fundación ONCE a través de Por Talento Digital, y con el apoyo de Red.es, Esenciales nace con una idea muy clara: acercar la tecnología —también la Inteligencia Artificial— a las personas con discapacidad de una forma comprensible, útil y, sobre todo, aplicable a su día a día.
No se trata de aprender conceptos complejos ni de dominar herramientas técnicas avanzadas. La formación pone el foco en algo mucho más práctico: entender qué es la IA, para qué puede servir y cómo utilizarla con criterio en situaciones reales, desde la búsqueda de empleo hasta la creación de contenidos o el desarrollo de proyectos personales.
Aprender a usar la IA como una aliada cotidiana
Dentro de los itinerarios “Avanza en el entorno digital” y “Crea, comparte y emprende”, la Inteligencia Artificial se integra de manera natural en el aula. No aparece como un bloque aislado, sino como una herramienta que acompaña otros aprendizajes. Esto permite que el alumnado se familiarice con ella sin presión, sin barreras innecesarias y con ejemplos cercanos.
Lydia Ibarra, docente del programa, insiste en uno de los aprendizajes más importantes: saber comunicarse con la IA. Entender que no funciona como un buscador tradicional, sino que necesita contexto, indicaciones claras y una intención definida. Aprender a formular bien una pregunta se convierte así en una competencia clave, porque permite sacar verdadero partido a herramientas como ChatGPT y utilizarlas de forma consciente y responsable.
Las actividades que se desarrollan en clase parten siempre de necesidades reales. Actualizar un currículum, plantear una idea de emprendimiento, crear contenidos digitales o incluso organizar dinámicas colectivas del propio grupo forman parte del trabajo diario. La IA deja de ser algo abstracto y empieza a tener sentido.
Creatividad, confianza y autonomía digital
Tal y como explica Regina Domínguez, también docente del programa, la Inteligencia Artificial se trabaja de forma transversal, integrada en distintos cursos aunque estos no estén centrados exclusivamente en IA. Esta aproximación favorece una relación más natural con la tecnología y reduce la sensación de estar ante algo complejo o inaccesible.
Algunas dinámicas, como la creación de avatares mediante herramientas de IA o el llamado Laboratorio de robots, combinan creatividad y aprendizaje digital. En este espacio, cada alumno diseña un prototipo, aprende a generar una imagen a partir de un prompt guiado y utiliza ese material para construir una presentación digital propia. El proceso refuerza no solo el conocimiento tecnológico, sino también la autonomía, la capacidad de experimentar y la confianza en el entorno digital.
Ese es uno de los grandes valores del programa Esenciales: no limitarse a enseñar herramientas, sino ayudar a desarrollar criterio y seguridad en su uso.
Una formación accesible para no dejar a nadie atrás
Todos los itinerarios del programa Por Talento Digital Esenciales son gratuitos, presenciales y accesibles. Incluyen materiales adaptados y tutorías individuales, pensadas para garantizar la participación de personas con distintos tipos de discapacidad y favorecer un aprendizaje práctico y orientado a la autonomía.
Estas actuaciones se enmarcan dentro de la iniciativa Generación D, impulsada por Red.es y financiada a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia con fondos Next Generation de la Unión Europea. Más allá de la inversión, el mensaje es claro: la transformación digital solo tiene sentido si es inclusiva.
La Inteligencia Artificial ya forma parte de nuestro presente. Programas como Esenciales demuestran que también puede formar parte del futuro de todas las personas, cuando se enseña desde la cercanía, la accesibilidad y el respeto a los ritmos de cada cual.







