La robótica industrial vive un momento de inflexión global, marcado por la aceleración de la automatización, la relocalización industrial y la carrera tecnológica entre Asia, Europa y Estados Unidos. En este contexto, la llegada a España de ESTUN Robotics, líder del mercado chino de robótica industrial, constituye un movimiento estratégico que va más allá de una simple implantación comercial.
La compañía ha elegido DFactory Barcelona como puerta de entrada al mercado español y europeo, integrándose en uno de los principales ecosistemas internacionales de industria 4.0, impulsado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB).
De actor nacional a líder en el mayor mercado del mundo
Tras casi tres décadas de desarrollo tecnológico, Estun ha pasado de ser un actor emergente a convertirse en el principal fabricante de robots industriales en China, el mercado más grande y competitivo del mundo. En 2025, la compañía alcanzó el liderazgo nacional tras varios años ocupando la segunda posición, superando a fabricantes tradicionales con décadas de presencia global.
China concentra actualmente más del 50 % de todas las nuevas instalaciones de robots industriales a nivel mundial, con cerca de 300.000 unidades instaladas en un solo año, y un parque operativo que supera los dos millones de robots en funcionamiento. Este entorno de hipercompetencia ha obligado a los fabricantes locales a evolucionar rápidamente en eficiencia, costes, fiabilidad y escalabilidad, un aprendizaje que ahora se traslada a Europa.
Integración tecnológica como ventaja competitiva
Fundada en 1993 y con sede en Nanjing, Estun emplea a unas 5.000 personas en todo el mundo y destina de forma sostenida alrededor del 10 % de sus ingresos anuales a I+D. A diferencia de muchos competidores, la compañía ha desarrollado una integración vertical completa, controlando tecnologías clave como servomotores, sistemas de control de movimiento, drives y software propio.
Esta estrategia reduce la dependencia de proveedores externos, mejora la resiliencia de la cadena de suministro y permite ofrecer robots industriales con una relación coste-rendimiento especialmente competitiva, un factor crítico en sectores como automoción, baterías, electrónica de consumo, nuevas energías o logística avanzada.
El portafolio de Estun abarca robots de seis ejes, SCARA y robots colaborativos, con capacidades de carga que oscilan entre 3 y 1.200 kg, cubriendo aplicaciones de soldadura, ensamblaje, manipulación, packaging y procesos industriales complejos. Paralelamente, la compañía impulsa proyectos de nueva generación en robótica avanzada, incluyendo robótica humanoide y soluciones digitales industriales.
Europa, eje estratégico de crecimiento
La expansión europea de Estun responde a una visión industrial de largo plazo. La puesta en marcha de una planta de producción en Polonia, con capacidad para fabricar hasta 15.000 robots al año, tiene como objetivo acercar la producción al mercado europeo, cumplir con los estándares regulatorios y ofrecer plazos de entrega y soporte técnico más ajustados a las necesidades locales.
Europa representa actualmente alrededor del 16 % de las nuevas instalaciones globales de robots industriales, frente al dominio asiático, pero sigue siendo un mercado clave por su base industrial, su nivel tecnológico y su apuesta por la reindustrialización, la eficiencia energética y la automatización avanzada.
Barcelona como nodo de innovación industrial
La implantación en DFactory Barcelona refuerza esta estrategia. Para Estun, la presencia en este hub no se limita a la venta de tecnología, sino que busca colaborar con integradores, centros tecnológicos y fabricantes europeos, desarrollar proyectos piloto y adaptar soluciones de automatización a sectores estratégicos del sur de Europa.
Según ha señalado Dmitry Kapishnikov, CEO de ESTUN Iberia, la llegada a Barcelona refleja “el compromiso firme con el mercado europeo y la prestación de un soporte cercano y de primer nivel”, así como la voluntad de fomentar la I+D conjunta y la transferencia tecnológica.
Desde el CZFB, su delegado especial del Estado, Pere Navarro, ha destacado que la incorporación de Estun refuerza el posicionamiento de Barcelona como polo internacional de innovación industrial, mientras que la directora general, Blanca Sorigué, subraya el papel de DFactory como plataforma para atraer empresas de automatización avanzada con impacto real en el tejido productivo.
Un mercado en plena expansión
El movimiento de Estun se produce en un momento de fuerte crecimiento del sector. En 2024 se instalaron más de 540.000 robots industriales a nivel mundial, el doble que hace una década. El mercado global de robótica industrial está valorado en torno a 48.000 millones de dólares en 2025 y podría superar los 90.000 millones en 2030, con tasas de crecimiento anual superiores al 11 %.
En este escenario, la entrada de fabricantes chinos con experiencia en despliegues masivos y alta presión competitiva introduce una nueva dinámica en el mercado europeo, obligando a replantear estrategias industriales, alianzas tecnológicas y modelos de coste.



