Conectando lo desconectado: simplificando el IoT

Danilo Poccia, Evangelista, Amazon Web Services
11 548
Danilo Poccia, Evangelista, Amazon Web Services
Danilo Poccia, Evangelista, Amazon Web Services

Por Danilo Poccia, Evangelista, Amazon Web Services.

¿Por qué hay tanto interés en torno al Internet de las Cosas (IoT)? Conversando con nuestros clientes y partners, hemos observado algunos temas comunes.

El IoT ayuda a crear productos más inteligentes y que pueden mejorarse a lo largo del tiempo. Un buen ejemplo de esto lo vemos en Sonos y sus sistemas de altavoces inteligentes. Fundada en 2002, Sonos comenzó a distribuir sus productos conectados en 2006. Desde entonces, ha incorporado soporte a más de 60 servicios musicales. Esta es una de las ventajas de los dispositivos conectados: un producto antiguo de 10 años de edad puede hacer ahora cosas que no estaban inventadas cuando se fabricó originalmente. Una sencilla actualización de software puede incorporar un servicio musical o cambiar la función de un botón. Esta innovación ha permitido a Sonos seguir el ritmo de un sector en constante cambio. Solo tenemos que pensar en la popularización de los servicios musicales que se ofrecen a través de streaming y cómo ha cambiado el uso y la adquisición de la música por parte de los usuarios. Sonos utiliza Amazon Kinesis para transmitir datos y Amazon Elastic MapReduce para procesar dicha información, mediante el uso de Spark.

Las empresas pueden ser más eficientes y planificar mejor sus estrategias, porque tienen más información y, por lo tanto, un mayor conocimiento a la hora de tomar decisiones.

Los dispositivos conectados te acercan más a tus clientes, ya que te proporcionan información que puede ayudarte a entender cómo utilizan los usuarios el dispositivo, qué les gusta más y lo que les gusta menos. De alguna forma, es algo parecido a la metodología ágil para el desarrollo de software, en donde las compañías suministran pequeñas actualizaciones y las incorporan rápidamente para recibir comentarios de los usuarios y saber qué hacer a continuación. El mismo enfoque ágil – gracias a la información que nos ofrecen los productos conectados – puede usarse ahora para el desarrollo de hardware para que, de esta forma, las empresas estén seguras de que ofrecen los mejores productos posibles a sus clientes.

Por los motivos que ya hemos mencionado, el IoT permite crear unos nuevos productos que, sencillamente, no eran posibles hasta ahora. Un buen ejemplo de esto lo vemos en Philips HealthSuite. Philips Healthcare deseaba buscar una manera de facilitar a las personas un mejor control de su salud, utilizando para ello soluciones digitales para ofrecer soporte a una vida saludable y una mejor coordinación de los cuidados sanitarios. Teniendo en cuenta estos objetivos, crearon el Philips HealthSuite, una plataforma digital con dispositivos en la nube que, en estos momentos, se ocupa de más de siete millones de dispositivos de consumo, sensores y apps móviles de tipo médico conectados. La incorporación de AWS IoT, permitió a Philips lograr sus objetivos con mayor rapidez, ya que la nube de AWS permite a Philips adquirir, procesar y actuar en tiempo real basándose en los datos recibidos desde una gran cantidad de diversos dispositivos. El resultado es que los productos de Philips – y los cuidados que soportan – pueden hacerse más inteligentes y personalizarse más a lo largo del tiempo.

Otra consecuencia interesante del IoT es el desarrollo de los interfaces de los productos. Durante años, nos acostumbramos a los interfaces “mediados”, como los teclados o los ratones para ordenadores o el mando a distancia lleno de botones para la televisión. Hace algunos años, se crearon los interfaces “simulados”, gracias a las pantallas táctiles, permitiendo a los nuevos usuarios – tanto a los de edad avanzada como a los jóvenes- interactuar con productos como los tablets y los smartphones.

Ahora, con los dispositivos conectados, el interfaz es “directo”, en donde el mismo producto es el interfaz que puedes tocar o tener en tus manos. Los interfaces más sofisticados – como los que utilizan el reconocimiento de voz- permiten una comunicación más natural. Por ejemplo, con Amazon Echo, los usuarios pueden interactuar con múltiples servicios con tan solo usar su voz. De esta forma, con tan solo solicitarlo al dispositivo, puedes recibir un resumen de noticias o poner la alarma del reloj mientras preparas el almuerzo. Esta función está disponible para desarrolladores y “makers” mediante el uso de Alexa Voice Service (AVS), una herramienta que permite integrar el reconocimiento de voz en aplicaciones o dispositivos, y mediante el Alexa Skills Kit (ASK), que “enseña” nuevas prestaciones a Amazon Echo.

Sin embargo, nuestros clientes nos han comunicado que el desarrollo y la creación de soluciones para IoT aún precisan una gran cantidad de trabajo. La conexión y la gestión de los dispositivos pueden ser tareas complicadas, especialmente si se utilizan diversos fabricantes de dispositivos en una plataforma. Asimismo, la administración del consumo de energía puede ser un esfuerzo complejo y, a veces, resulta necesario utilizar baterías. Diferentes dispositivos pueden utilizar diversos protocolos y esto puede hacer que los dispositivos no interactúen inmediatamente. Cuando hay miles o incluso millones de dispositivos que gestionar, la configuración es un asunto clave. Hay que tener en cuenta que los dispositivos no suelen ofrecerse para ser usados inmediatamente, como un lector Kindle, que se entrega con tu cuenta configurada cuando llega a casa.

Un ejemplo de compañía que ha debido hacer frente a esta complejidad es Veniam. Veniam ha creado y desplegado la mayor red de vehículos del mundo, con más de 600 automóviles conectados, ofreciendo datos en tiempo real al Internet de las Cosas en Movimiento, mediante la recopilación de información proveniente de sistemas de transporte públicos y privados, analizándola en tiempo real para proporcionar conocimiento con una latencia muy baja. Las redes tradicionales no funcionan bien con “objetos” que se mueven en grandes áreas. Por esta razón, Veniam puso en marcha una “red de malla” y una topología de red en la que cada nodo puede transmitir datos a los otros nodos. Veniam utiliza AWS IoT para su tecnología propia de red para vehículos, que conecta la infraestructura, las personas y las cosas a Internet y entre sí. Esta tecnología ayudará a hacer las ciudades más inteligentes, conectando a más personas a los entornos por donde se desplazan, mejorando la calidad de vida y proporcionando una gran cantidad de beneficios socioeconómicos que, hasta ahora, solo existían en teoría.

En AWS observamos dos “mundos” diferentes que intentamos converger: por una parte, el antiguo entorno del M2M y los dispositivos telemétricos que intentan hacerse más “inteligentes” y, por otra, el entorno tradicional de aplicaciones web y servicios RESTful que encanta a los desarrolladores.

Así, en AWS nos preguntamos: ¿cómo podemos simplificar el diseño, la puesta en marcha y la gestión del IoT, para que nuestros clientes y los creadores puedan obtener el máximo provecho de esta tecnología para crear e innovar?

Los dos aspectos principales de los que nos ocupamos y simplificamos son la seguridad y la escalabilidad. La seguridad es una prioridad para cualquier aplicación IoT. Por ejemplo, si tus electrodomésticos están conectados a Internet, deseas asegurarte de que existe un control estricto sobre quién puede conectarse a ellos y deseas asegurarte que todos los datos en tránsito se encuentren encriptados. La escalabilidad es también una característica fundamental en cualquier arquitectura informática. Si el nuevo servicio que pones en marcha tiene éxito, debes poder ampliarlo y ofrecer soporte a un número cada vez mayor de usuarios (y sensores y dispositivos para el IoT) o no podrás satisfacer la demanda.

AWS IoT es una plataforma gestionada en la nube que permite a los dispositivos conectados interactuar de forma fácil y segura con aplicaciones en la nube y con otros dispositivos. AWS IoT puede soportar miles de millones de dispositivos y billones de mensajes, y puede procesar y encaminar dichos mensajes a los terminales de AWS y a otros dispositivos de manera fiable y segura. Con AWS IoT, tus aplicaciones pueden controlar y comunicarse con todos tus dispositivos y de forma permanente, incluso cuando no estén conectados.

El AWS IoT facilita el uso de los servicios de AWS, incluyendo AWS Lambda, Amazon Kinesis, Amazon S3, Amazon Machine Learning y Amazon DynamoDB, para crear aplicaciones de IoT que recopilan, procesan, analizan y permiten actuar utilizando para ello los datos generados por los dispositivos conectados, sin necesidad de gestionar cualquier infraestructura.

Los clientes también se benefician del servicio de pago según uso que se ocupa del trabajo pesado que representa la conexión de dispositivos muy distintos, permitiéndoles interactuar entre sí, con los servicios en la nube y con las aplicaciones. Y manteniéndolos, además, actualizados y recopilando, analizando y realizando acciones basándose en la transmisión constante de datos que generan.

También podría gustarte

11 Comentarios

Deja tu comentario sobre esta noticia