Los centros all-flash darán lugar al despegue definitivo de las smart citites

María José Miranda, Directora General de NetApp
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María José Miranda, Directora General de NetApp
María José Miranda, Directora General de NetApp

Por María José Miranda, Directora General de NetApp.

Las smart cities han sido vistas, por los más escépticos, como un concepto futurista. Todavía hay gente que piensa que son ideas que están lejos de hacerse realidad. Sin embargo, estamos muy equivocados.

Actualmente los urbanistas y OEMs están abordando desafíos con respecto a la conectividad, la seguridad o el hardware. Pero, las smart cities y el Internet de las Cosas (IoT) están despertando el interés de stakeholders como informáticos y profesionales de la industria del almacenamiento.

Y es que Gartner estima que a finales de este año, 1,6 billones de objetos estarán “conectados” a la gigantesca infraestructura de la Smart City. Por ejemplo, es cada vez mayor la instalación de una red de transporte inteligente en pueblos y ciudades, que está permitiendo coches conectados, así como existen ya los sensores de monitorización de las papeleras. Intel habla sobre un futuro en el que todo será inteligente y estará conectado. Toda esta transformación que estamos viviendo ha alcanzado velocidades increíbles, porque lo que estos stakeholders están creando, almacenando y reaccionando de manera eficaz a la gestión de los datos.

Sin lugar a dudas, la clave del éxito de las smart cities reside en la gestión inteligente de los datos. Ante el incesante crecimiento del volumen de los datos y la velocidad con que se generan en tiempo real como los procesos de cambios de luz de los semáforos o los nuevos contadores inteligentes de luz eléctrica, es un problema importante para una empresa, si no puede gestionar esa información de manera inteligentemente. Por lo tanto, los datos no solo tienen que estar almacenados, sino que también tienen que ser accesibles y estar organizados. El análisis de datos en tiempo real y las soluciones inteligentes serán estratégicas para el futuro de las smart cities.

Es importante que los datos sean utilizados para identificar tendencias y anomalías dentro de la smart city y, de esta manera, estimular la creación de soluciones que mejorarán las experiencias de los ciudadanos. Por ejemplo, durante las Olimpiadas de 2012, el Sistema de Transportes de Londres (TFL), necesitaba desplazar a cerca de 18 millones de expectadores venidos de todo el mundo. Mediante el uso de análisis de datos para predecir los traslados a los eventos, TFL garantizó que su red de transporte transcurriera sin ningún incidente en todos los juegos. Asimismo, la gestión del servicio de trenes funcionó con éxito, dada la predicción del número de usuarios según el horario de ciertas competiciones olímpicas. El uso de estos datos en beneficio del usuario es la base de la verdadera inteligencia de las smart cities.

Centros de datos

Para hacer frente al día a día en la demanda de datos a corto y largo plazo en una smart city, esa gran cantidad de información necesita ser almacenada y consultada de manera rápida y sencilla, por lo que se requiere una metodología única y eficaz para gestionar inteligentemente esos datos. Por eso, uno de los desafíos a los que se enfrentan las smart cities pasa por tener una infraestructura de TI y de almacenamiento eficiente y respetuoso con el medio ambiente. Existe una hipótesis que reza que ante el desmesurado crecimiento del volumen de los datos aumentará el número de centros de datos, y, por ende, la huella de carbono, dado el mayor consumo de energía, y desde la perspectiva medioambiental esto no es factible.

Por eso, estamos viendo significativas reducciones en el número de centros de datos, y, por lo tanto, en la huella de carbono, gracias a la mayor capacidad de almacenamiento de los discos. Por ejemplo, Toshiba pronostica que para el 2020 los discos duros serán capaces de almacenar 40 TB, mientras los SSDs 128 TB. Gracias a la memoria flash, los SSDs serán el elemento clave para que los centros de datos alimenten las smart cities. Un centro de datos de all-flash posee todos los requisitos necesarios en rendimiento, velocidad y flexibilidad para hacer frente a los desafíos de una smart city. A lo que se suma, que con los SSD, en lugar de tener un número indeterminado de centros de datos repartidos por todo el país, con un centro de datos con tecnología flash, se allana el camino para la tan necesaria estabilidad en términos de requerimientos de energía y huella de carbono.

Cuando uno considera el enfoque global de los datos derivados por una ciudad entera, está claro que un almacenamiento sofisticado y flexible será determinante. Un porcentaje significativo de los datos originados por las smart cities no será útil, por lo que para proteger al conjunto de datos de misión crítica en necesario que todos sean almacenados fácilmente. Además, los datos necesitan ser consultados, movidos y analizados rápidamente. Data Fabric de NetApp permite el movimiento de la información desde diferentes sitios, omitiendo la información innecesaria y haciendo posible mover los datos desde flash a disco o a la nube.

Por lo tanto, las smart cities necesitan una infraestructura inteligente que haga posible el movimiento de datos a escala global. Todos los centros de datos flash darán una solución efectiva para el funcionamiento de la smart city. A lo que se suma que todos estos procesos estarán protegidos de cualquier acción ilegal.

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